Pirineos 2008
Agosto 6th, 2008Este año mi salida más importante de vacaciones ha sido año Pirineos. No voy a ninguna otra parte porque tengo que ahorrar mucha pasta para la furgo que me voy a comprar.
El plan era bastante diferente al del año pasado. Aunque la zona al la que íbamos era cerquita a la del otro año (incluso parte de un recorrido fue el mismo) fue un viaje muy diferente. Lo principal era que no dormíamos en un mismo refugio todos los días, sino que lo hacíamos en tienda de campaña y cada noche en un sitio diferente.
Lo que esto implica fue lo que hizo que el viaje fuese tan diferente, que era llevar siempre a cuestas un mochilón gigante con la ropa, la tienda, y la comida para todos los días. Con semejante peso encima se anda mucho menos y te cansas mucho más. Pero no por ello el plan que había preparado Pontzio era más suave. Al contrario, sobre el papel era más exigente.

El miércoles dormimos en Sallent para despertar a primera hora y subir por el GR11 hasta las faldas del Balaitus y el Palas, donde dejamos el gran peso de las mochilas y cogimos lo justo para hacer cima. En principio el Balaitus estaba descartado por la mayoría porque la primera frase del la referencia que mando Pontzio con el plan ponía “Difícil sea cual sea la ruta de ascensión elegida…” Pero según íbamos subiendo nos íbamos desplazando hacia la derecha y a la de media hora de ascensión me di cuenta que estábamos subiendo al Balaitus. No se quien fue el que tomó la decisión, pero no fue muy consensuada.
La ascensión es dura. Subimos como hasta unos 3.000m donde nos encontramos con unos Franceses que bajaban y hacían un paso con arneses y cuerdas. El paso era complicado y bastante expuesto. De allí a la cima no quedaba mucho, pero no tenía muy buen pinta y poco a poco nos rajamos todos menos Pontzio que subió hasta arriba.
La bajada también fue muy dura. Yo llegué reventado a las mochilas, pero lo peor fue que no nos quedábamos a dormir allí, porque aunque el sitio tenía muy buena pinta pegaba mucho el viento, y nos fuimos a un ibon que había a una media hora de allí. El camino se me hizo eterno y acabé con las plantas de los pies reventados. Después el sitio estaba muy bien. Nos dimos un baño y cenamos tranquilamente. Algunos no durmieron muy bien, pero yo lo hice de maravilla.

Al día siguiente recoger y salir hacia Respumoso. Por allí solo pasamos para subir un collado hasta las faldas del Gran Facha. La casualidad hizo que ese recorrido yo llevara un montón de peso a mis espaldas. Al empezar a subir el collado ya me quede atrás, pero por la mitad, por unos pasos que tuvimos que hacer por la nieve gaste mis últimas fuerzas y la segunda parte del recorrido lo hice pasando una miseria increíble. Son esos momentos que quitan afición y en los que piensas que nunca volverás al monte.
Si que volveré pero espero no volver a hacerlo teniendo que llevar tanto peso a mis espaldas.
Media hora de recuperación en el collado y subimos al Gran Facha, un monte chulo, sin mucha complicación para tener 3.005 m. y que nos ofreció unas bonitas vistas a pesar de que nos hizo el peor día de los cuatro que estuvimos allí.
De allí bajamos al valle de Marcadau donde dormimos bajo una densa niebla.
El viernes amaneció completamente despejado. Antes de desayunar subimos el collado de —– camino de Bachimala . Yo ya tenía mucho menos peso en la mochila y andaba mucho mejor. Desayunamos en los Ibones azules, desde donde subimos al collado de los infiernos.
Este fue el recorrido que coincidía con el del año pasado, pero este año era más duro porque había mucha nieve y parecía otro sitio. Pontzio no espero a nadie y subió el solo a la cima de los infiernos. El resto que no estábamos muy convencidos (el año pasado Semi, Lauzi y yo nos dimos la vuelta casi en la cima porque no lo veíamos muy bien) nos decantamos por el Tebarray de 2.917 m. pero que desde el collado ya no tenía ninguna dificultad. Las vistas y el tiempo que hacia allí eran increíbles. En la cima se estaba de maravilla y se veía todas las cimas que he subido de pirineos, desde el Monte Perdido hasta el Anie.

La bajada hubo un paso cortito donde Correa lo pasó bastante mal. El resto fue una bajada sencilla con baño en un ibon helado incluido, casi al final del recorrido. Al llegar a Respumoso nos dividimos y mientras que Pontzio y Regu se volvieron para Lekeitio, el resto nos quedamos para aprovechar un día más. Esa noche cenamos caliente en el refugio, pero lo mejor fueron las picas que nos metimos antes para pasar la tarde y hacer hambre.

El domingo nos levantamos aun de noche para subir a Los Cristales, otro pico de ascensión sencilla que esta frente al Balaitus y que ofrece unas vistas preciosas del mismo. El tiempo también era muy muy bueno.
De allí bajar a por las tiendas, las mochilas y de vuelta para Sallent y de allí en coche a Bilbao.
Ha sido un finde duro pero hay que reconocer que hemos tenido mucha suerte con el tiempo y que hemos disfrutado de unas vistas que no es fácil tener la suerte de poder hacerlo.
El año que viene espero ser yo el que diseñe el plan. Aun no se si subiremos cimas o si será por el GR11, pero lo que tengo claro es que no habrá que ir con la casa entera a cuestas en la mochila.





































