Despedida de Indu
June 14th, 2009Ayer celebramos la despedida de soltero de Ibon Egaña. Las despedidas de la cuadrilla no suelen ser como las típicas de desmadre en la que la idea principal es putear lo más posible al despedido. Lo que yo creo es que la despedida tiene que ser una fiesta que te organizan tus amigos, tal y como ellos piensan que más te tiene que gustar. Con esto las despedidas suelen ser sencillas: alguna actividad deportiva, comida con larga tertulia y de bares hasta que el cuerpo aguante.
En los tiempos que vivimos, el hecho de juntarnos los amigos de toda la vida ya es bastante acontecimiento, así que tampoco había que hacer mucha cosa. El plan era repetir lo que hacíamos los fines de semana cunado íbamos a la playa: paseito, palas, partido de porterias pequeñas, bañito y para cerrar pika con patatas y aceitunas. Antes era una cosa que hacíamos todos los findes del verano, pero ahora ya casi nunca coincidimos, todos tenemos otros planes y es raro que nos juntemos mas de dos en la playa.
Además de vernos menos, otras cosas han cambiado. La forma física ya no es la misma. Ahora corremos maratones, pero en velocidad y deportes de explosión ya no somos los de antes. El partidito de porterias pequeñas fue un infierno. Apenas habíamos jugado cinco minutos y ya tenía el corazón en la boca. Ahora además de la resaca, las agujetas me tiene molido. A ver lo que tardo en recuperarme.
La comida fue en la sociedad. No cocinamos nada y compramos en el Ibaigane paella, lengua en salsa y txipirones en su tinta. De postre helado y sorbete de limón. El cava que sobró del sorbete me lo bebí en la tertulia, con lo que ya salí contento de la sociedad.
Por la noche solo cerveza. Primero zuritos y después botellines. Empezamos discutiendo porque no viene profesores de prestigio a la UPV y acabamos bailando subidos en el banco del Atxarte. Hacia tiempo que no bailaba de juerga en Lekeitio y ya tenía ganas. Dentro de tres semanas, en la boda bailaremos más.



