Furgoneting de calidad
Por fin han llegado este año las vacaciones, y como otras veces he optado por el furgoneting como modelo para disfrutarlas. Pero este año la cosa es diferente: en diciembre me compre furgo nueva (no había tenído hasta ahora ocasión de contarlo por aquí), y la cosa ha cambiado bastante.

La furgo es una Volkswagen Multivan, de esas que el asiento se hace cama, pero que no llevan ni techo elevable (que se lo puedo poner en el futuro) ni cocina. Además tiene asientos para siete, que aunque dos los llevo siempre quitados, los usaré para cuando vamos todos los amigos al monte, a esquiar, etc.
En un principio la idea era dormir en la furgo cuatro o cinco días y turnarlos con una noche de hotel, para que no fuera tan agobiante, pero hasta ahora no ha habido ninguna necesidad de hotel y la verdad es que no creo que haga falta. En la furgo se vive de lujo.
Estoy en las Rias Baixas y esto se parece bastante a Euskadi. Es mejor en que al ser costas más bajas, hay playas y pueblecitos muy chulos con costa, cada dos por tres. Es peor porque el agua está que te mueres de fría y no hay olas, y eso para mi es importante.
Aun no he comido mucho marisco, pero Albariños si que he tomado. Lo mejor que he visto: Combarro y Seixo, dos pueblos pequeñitos muy muy chulos.